“UNA NUEVA CULTURA POLÍTICA PARA AMÉRICA LATINA” (CARLOS
TUNNERMANN BERNHEIM)
1. INTRODUCCION.
El presente documento científico desarrolla un análisis de
“Una nueva cultura política para América Latina. En los años noventa, la idea de que América
Latina estaba viviendo una modernidad peculiar con aspectos alternativos a los
modelos de Occidente era aceptada por muchos investigadores al tiempo que
comienzan a estudiarse los signos de la globalización, tanto económica como
cultural. Los investigadores de muchas universidades latinoamericanas centran
su atención en los procesos que pueden conducir a la democracia, así como en
los efectos perversos que estos procesos pueden implicar.
En lo que va del siglo XXI nuevamente encontramos cambios
en cuanto a la concepción de la modernización, el desarrollo, la modernidad y
la posmodernidad y en relación con los efectos de la globalización en América
Latina.
El documento cientifico está estructurado de la siguiente
manera: contiene la introducción, desarrollo y las conclusiones respectivas.
2. DESARROLLO.
2.1 LOS
DESAFÍOS DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO.
Se advierten en el mundo
actual y que pueden transformarse en verdaderos desafíos para la humanidad en
el siglo XXI. (Tunnermann, 2005, p.2)
Dentro de estos 10 desafíos
uno de los más importantes a analizar es:
La emergencia de la “sociedad
de la información” es otra de las tendencias identificadas, pero que es
susceptible de generar una nueva desigualdad: “DESIGUALDAD DIGITAL”, que divide
a la humanidad entre los que tienen acceso a las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación y quienes no lo tienen.
En la actualidad las TIC se
incorporan progresivamente a todos los ámbitos de actividad de la sociedad.
Aquellas personas, grupos, comunidades y sociedades en general que no accedan y
usen estas tecnologías se pierden de aprovechar sus beneficios y experimentan
una reducción de sus oportunidades de superación.
Esta exclusión por tanto tiene
un efecto reproductor de las desigualdades sociales. La pandemia del COVID-19 está
generando una crisis sanitaria con efectos económicos y sociales sin
precedentes. La CEPAL estima que la región sufrirá la mayor contracción de la
actividad económica de su historia: -5,3% en 2020. Las exportaciones regionales
caerían alrededor del 15% este año. Todo ello generaría casi 12 millones más de
desempleados, sobre una masa laboral con un 53% de informalidad. Esto nos
llevará a un incremento de 30 millones de personas en situación de pobreza.
Estamos en un mundo diferente, que requiere un nuevo modelo de desarrollo y
nuevas soluciones.
La digitalización ofrece
oportunidades para hacer frente a esta crisis en sus distintas fases. Ante la
emergencia sanitaria distintas aplicaciones se orientan a la difusión de
información y al seguimiento de la propagación del virus casi en tiempo real.
Los países más desarrollados están haciendo uso de soluciones que conjugan
tecnologías más sofisticadas como 5G, analítica de datos, inteligencia
artificial, drones y robots. Ante la necesidad de aislamiento social, al tiempo
de mantener cierto nivel de actividad, herramientas de teletrabajo, de
teleducación, de telesalud y de prestación de servicios en línea en una
diversidad de ámbitos, incluidos la realización de trámites, actividades
bancarias y de comercio electrónico, han adquirido un rol clave en nuestro
diario vivir. Así la lucha contra el COVID-19 ha puesto de manifiesto la
relevancia de las tecnologías digitales en la dinámica socioeconómica actual. (CEPAL,
proyecto “Big data para la medición de la economía digital”, 2020.)
2.2 EL FENÓMENO DE LA GLOBALIZACIÓN.
El
concepto de “globalización” no se limita al aspecto puramente económico; en
realidad, es un proceso multidimensional que comprende aspectos vinculados a la
economía, las finanzas, la ciencia y la tecnología, las comunicaciones, la
educación, la cultura, la política, etc.
Frente a la globalización de
la desigualdad informática, por la globalización del acceso de todos a la
información y el conocimiento. (Tunnermann, 2005, p.4).
La educación como parte de la
cultura de la humanidad se ve actualmente atravesada por lo que en esta llamada
modernidad se ha dado nombre de globalidad. La capacidad transformadora de la
humanidad requiere ahora ponerse en marcha con mayor ahínco para la reflexión,
innovación y comprensión de nuestro papel social en la educación, poner en el
debate nuestro actuar del pasado y la manera de transformarlo hacia el futuro.
2.3 UN
NUEVO CONCEPTO DE GOBERNABILIDAD: LA GOBERNABILIDAD DEMOCRÁTICA Y LA
MODERNIZACIÓN
DEL ESTADO.
2.3El reto que nuestros países enfrentan, de cara al siglo
XXI, es fortalecer las instituciones democráticas como soporte indispensable
para su ingreso en la modernidad. Una mayor equidad social incrementa las
posibilidades de fortalecimiento democrático. (Tunnermann, 2005, p.4).
Modernidad de Estado, por ello es preciso tener no sólo en cuenta
que el Estado es el ancla indispensable de los diversos derechos de ciudadanía
implicados y demandados por la democracia, también hay que considerar los
efectos que la modernidad radicalizada tiene sobre la democracia y las
funciones del Estado.
Se requiere también reformar y
fortalecer el Poder Judicial, pues una administración de justicia corrupta o
complaciente es el primer paso a la impunidad y la impunidad es la madre de
todas las calamidades. El poder judicial debe ser independiente para
poder someter a los restantes poderes, en especial el ejecutivo, cuando estos
contravengan el ordenamiento jurídico y convertirse en el encargado de hacer
efectivo la idea del Derecho como elemento regulador de la vida social.
2.4 LA CULTURA
DE CORRUPCIÓN.
La corrupción es un
flagelo que afecta, en diferentes grados, a todas las sociedades. Hoy día puede
decirse que forma parte de tan mentado fenómeno de la globalización. Hay formas
de corrupción, como el narcotráfico y otras, que por su misma naturaleza tienen
una proyección internacional.
Hay autores que
sostienen que, precisamente, una de las razones que llevaron a constituir la
organización estatal y la división de poderes, basada en las teorías de
Montesquieu, fue para frenar los abusos del poder, una de cuyas manifestaciones
más degradantes es la corrupción. (Tunnermann, 2005, p.8).
Las formas de corrupción, como
las que se dan en Bolivia, van desde sobornos, tráfico de influencias,
extorsiones, fraudes, malversación, prevaricación, caciquismo, compadrazgo,
nepotismo, impunidad, despotismo, entre otros.
En cualquier caso, la lucha contra este viejo fenómeno social preventiva
y represiva tiene que llevarse a cabo conforme a los principios, derechos y
garantías que establece la Constitución y el Estado Social y Democrático de
Derecho; es decir, donde prevalezca la voluntad popular, la división de
poderes, la independencia de los jueces, la libertad de expresión, la rendición
de cuentas y la transparencia en todos los niveles del Estado.
2.5 ÉTICA Y POLÍTICA.
Si
bien la acción política busca alcanzar el poder, cuando ella está inspirada en
principios
éticos
la búsqueda del poder no se agota en el poder mismo sino en la capacidad de dar
respuestas
a las demandas de la ciudadanía, en el contexto del pleno respeto a los
derechos humanos. (Tunnermann, 2005, p.9).
No
resulta suficiente mostrar la vertiente política del pensamiento moral;
conviene sugerir en qué sentido puede hablarse hoy de la vertiente ética del
quehacer político. Parece poco discutible, desde la filosofía al menos, que la
actividad política ha de estar regida por criterios morales, si quiere ser
auténtica tarea dignificadora del hombre y de la colectividad, y no mera lucha
por el puro poder. No obstante, dentro de la propia política resulta harto
problemático reivindicar parámetros morales desde los que orientar las
decisiones en el ámbito público. Por ello, una tarea prioritaria de toda ética
política que se precie será, a nuestro juicio, la de ofrecer principios morales
que inspiren la práctica política. Cuáles sean estos, su validez teórica, su
fuerza normativa y su fecundidad moralizadora, habrá de ser estudiado con rigor
filosófico y con sensibilidad política al mismo tiempo.
En
efecto, los principios morales de las decisiones públicas pueden ser extraídos
de la historia del pensamiento ético político.
2.6 NECESIDAD DE UNA RESPUESTA ÉTICA A LOS DESAFÍOS
CONTEMPORÁNEOS.
Es
preciso construir una modernidad ética, que mantenga los valores del humanismo
y de la igualdad de derechos entre todos y cada uno de los hombres,
subordinando el poder técnico a los valores de la ética. (Tunnermann,
2005, p.11).
La relación entre ética y
política en la democracia moderna no deja de ser tensa y peligrosa, ya que esta
última introduce un fuerte relativismo moral que, si bien permite la
coexistencia en un plano de igualdad de las distintas concepciones propias de
toda sociedad compleja, no puede ser sostenido en el campo de la política. Es
aquí cuando el poder, al penetrar la dimensión ética, introduce en ella la más
grande distorsión, ya que el discurso de la ética se convierte en una mera
forma de justificación del poder. Esto es lo que hace que la constante tensión
entre ética y política nunca tenga un modo único o, incluso, satisfactorio de
resolución. Sólo la implementación de una lógica argumentativa que parta del
reconocimiento de la precariedad y ambivalencia que se entabla en la relación
entre ética y política puede servir de resguardo ante aquellas distorsiones
que, en nombre de la primera, planteen el riesgo de cercenar desde el poder del
estado los espacios de libertad.
3. CONCLUSION.
Tras
la lectura y documento científico enfocándonos a UNA
NUEVA CULTURA POLÍTICA PARA AMÉRICA LATINA específicamente en el campo tecnológico
y de la educación llegamos a la siguiente conclusión: Cuando
los problemas educativos encuentran solución en el uso de la tecnología de la
información, es decir, en el uso de computadoras y más equipos de
telecomunicación de almacenamiento, transmisión y manipulación de datos,
hablamos de la tecnología en la educación. En otras palabras, comprendemos que
la tecnología educativa se trata de la utilización de dispositivos tecnológicos
para propósitos educativos.
En la
actual pandemia, en la que se vio afectada toda la humanidad se destaca que la
educación a distancia adquirió una relevancia que quizás nunca había tenido.
Esta modalidad de educación se distingue porque no requiere de la presencia de
estudiantes y docentes en un mismo espacio. La educación a distancia puede
hacerse por medios muy diversos. Hace décadas los cursos por correspondencia
permitían el aprendizaje a distancia; igualmente sucedía con la entrega de
cuadernos que orientaban las tareas educativas. Posteriormente se introdujeron
la radio y la televisión; en nuestro país, de manera muy destacada, con la telesecundaria
a partir de 1968.
En las
décadas recientes, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)
han ganado un lugar cada vez más relevante en la educación a distancia. Las TIC
tienen ventajas sobre otros medios porque ofrecen comunicación bidireccional
instantánea, en audio, video y datos. Asimismo, a diferencia de los medios
tradicionales, las TIC permiten el acceso a contenidos prácticamente
ilimitados, conversaciones virtuales entre múltiples personas, herramientas
diversas y el procesamiento remoto de datos, entre otras ventajas. Por todas
estas razones, no sorprende que ahora la educación a distancia se asocie con
las TIC y que los medios tradicionales se vayan quedando atrás.
En ese
entendido son desafíos a los que nos vemos expuestos y tenemos que acoplarnos
como sociedad, ya que estos desafíos se convertirán en retos a la hora de
aplicarlos.
BIBLIOGRAFIA
1. Tünnermann, C. (2005). Una nueva cultura política para América Latina. Nicaragua:
UPOLI, Universidad Politécnica de Nicaragua. Recuperado el 29 de septiembre de 2020,
http//:biblioteca.clacso.edu.ar/Nicaragua/cielac-upoli/20120806021649/tunner5.pdf.
2. CEPAL,
proyecto “Big data para la medición de la economía digital”, 2020.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario